Trump está eludiendo la legislatura imponiendo aranceles y desfinanciando instituciones sin la aprobación del Congreso.
Está desafiando las cortes federales al ignorar órdenes y usar la Guardia Nacional.
Declara emergencias nacionales en falsos pretextos para justificar sus acciones.
Usa el poder militar para el control doméstico.
Está utilizando su poder para beneficio personal, incrementando sustancialmente los ingresos de su organización.
Controla la información, despidiendo funcionarios que informan datos no favorables.
Persigue a sus enemigos políticos y amenaza a los demócratas con pena de muerte.
Intenta controlar universidades y sofoca la disidencia y el discurso.
Vilifica a grupos marginados.
Crea una secta de personalidad, proclamándose el único capaz de restaurar el país.
Manipula la ley instando a los republicanos a alterar los límites de sus estados para futuras elecciones.
Conclusión: Estados Unidos no ha alcanzado una autocracia completa, pero estos signos muestran cuánto se ha avanzado en esa dirección y cuánto más podría hacer Trump durante su mandato.