El gobierno de Trump está llevando a cabo una campaña de intimidación contra el sistema legal, intentando generar ansiedad y miedo entre los jueces federales.
Los ataques de intimidación se extienden incluso a los abogados del sector privado, donde Trump está tratando de dañar el negocio de varias firmas que no le agradan.
Las tácticas ejercidas por Trump están sobrecargando el sistema estadounidense de verificación y equilibrios de formas que no se han probado en muchas décadas.
Trump está emitiendo órdenes ejecutivas para retirar las autorizaciones de seguridad de los abogados de grandes bufetes de abogados, con la motivación aparente de castigar a aquellos que le representaron en contra o presentaron demandas en su contra.
Los juicios de Trump están diseñados para intimidar y reprimir a las firmas de abogados, creando un efecto disuasorio en el sector legal.
Conclusión: Para enfrentar este desafío del presidente Trump, se requiere una respuesta vigorosa y valiente de los jueces, abogados y firmas de abogados para proteger los fundamentos del sistema legal y la constitución de los Estados Unidos.