La situación política en Ucrania se ha agravado con la dimisión de Andriy Yermak, cercano al presidente Volodymyr Zelensky, debido a una investigación de corrupción.
La dimisión podría aumentar las dudas de los aliados menos comprometidos de Ucrania y ser manipulada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
La presión pública en Ucrania pide más transparencia y menos verticalidad, lo que refleja valores más cercanos a la Unión Europea que a Rusia.
Se ha revelado la cercanía del emisario de Donald Trump, Steve Witkoff, con Rusia.
Hay una brecha significativa entre Kiev y Europa de un lado, y Estados Unidos del otro, en las negociaciones con Rusia.
Europa necesita ser más proactiva en sus esfuerzos para ser tenida en cuenta por Washington y Moscú.
Conclusión: La diplomacia en curso relativa a Ucrania subraya la aparición de una brecha geopolítica donde las visiones de Europa y Estados Unidos se distancian, necesitando Europa más proactividad en su defensa de intereses.