La violencia con armas en algunos barrios de Cataluña, especialmente entre clanes narcotraficantes, se ha incrementado. Hay una media de dos tiroteos semanales.
El año pasado se registraron 93 tiroteos, un 30% más que en 2024, y ya este año cuatro personas han muerto debido a estos incidentes.
Aunque estos altercados violentos suelen concentrarse en el ambiente narcotraficante, los civiles también pueden resultar perjudicados.
El número de grupos criminales organizados en Europa ha aumentado, muchos de ellos dedicados al narcotráfico.
La violencia ejercida por estas bandas de narcotraficante es escalofriantemente alta y frecuentemente ejercida por adolescentes.
Los cárteles de droga tienen acceso a armamento similar al usado en conflictos armados, lo que complica su detención.
Debe intensificarse la labor preventiva de los cuerpos de seguridad locales.
Conclusión: Aunque la situación no es extrema, se debe prestar atención a este aumento en la violencia relacionada con las armas y el narcotráfico antes de que se vaya de control. Además, la ubicación de Cataluña entre países productores de drogas y destinos europeos hace prever un futuro inquietante.