Pedro Sánchez, del PSOE, enfrenta retos en el 2026, incrementados recientemente por contratiempos y problemas.
Sánchez se ha sostenido en medio de acusaciones de corrupción contra miembros de su formación política, incluyendo a dos secretarios de organización.
El PSOE ha sufrido una debacle en Extremadura y enfrenta pronósticos desfavorables en otras autonómicas.
Algunos perciben un fin de ciclo y ya están considerando el tema sucesorio dentro del PSOE.
La ofensiva del PP continúa, y su líder, Alberto Núñez Feijóo, coincide con Vox.
La economía española muestra buenos signos, lo que puede ser un salvavidas para Sánchez.
Las medidas sociales, en línea con el ideario del PSOE, son la estrategia de Sánchez para regroupar a sus seguidores.
PP y Vox probablemente continuarán sus estrategias en el 2026, erosionando al gobierno y criticando al bipartidismo.
Conclusión: El 2026 comienza con un gobierno débil, pero Pedro Sánchez seguirá luchando a través de sus políticas y la potencial utilidad del buen estado económico.