El Partido Popular (PP) ganó las elecciones en Extremadura, obteniendo un escaño más que antes, pero insuficiente para gobernar sin apoyo.
Vox, que más que duplicó sus escaños, se convierte en esencial para la formación de un gobierno.
El PSOE sufrió un revés significativo, perdiendo 10 escaños.
La coalición Unidas por Extremadura logró 3 escaños más que en las anteriores elecciones.
Los resultados siguen la tendencia prevista en las encuestas previas, poniendo en duda la estrategia de la presidenta Guardiola.
A nivel estatal, estas elecciones significan una pérdida de poder territorial para los socialistas.
Conclusión: El PSOE enfrenta desafíos significativos para las próximas elecciones autonómicas. Para cambia esta tendencia, el PSOE necesita plantear nuevas propuestas que puedan recobrar la confianza de la sociedad.