Desde el 2023, las Islas Canarias han estado experimentando una presión demográfica insostenible debido a la gran cantidad de inmigrantes irregulares que arriesgan sus vidas para ir de África a Europa.
En respuesta a las quejas de las autoridades locales, el Consejo de Ministros aprobó un decreto que permitirá la redistribución de menores inmigrantes, actualmente en centros de acogida en Canarias y Ceuta, a otras comunidades autónomas.
Los conservadores han protestado que Madrid y Andalucía serán las principales receptoras de estos menores.
Hasta ahora, la recepción de menores inmigrantes ha sido voluntaria, y Cataluña y el País Vasco han mostrado una mayor disposición solidaria que Madrid y Andalucía.
Las negociaciones entre socialistas e independentistas son un elemento central en el desgaste del Gobierno, según el PP.
Conclusión: Este cambio en la política migratoria es un paso positivo para aliviar la presión demográfica en Canarias, pero ha creado tensiones políticas y divisiones entre las comunidades autónomas.