Austria ha evitado un gobierno dirigido por la extrema derecha formando un gobierno tripartito liderado por conservadores, socialdemócratas y liberales.
A pesar de que el Partido de la Libertad de extrema derecha ganó la mayoría de los votos, el líder conservador fue encargado de formar gobierno debido a sus mayores opciones para lograr acuerdos.
La extrema derecha no fue excluida del sistema político, dado que se le ofreció una oportunidad para formar gobierno que no fructificó.
El nuevo gobierno de coalición se enfrenta a los desafíos de reducir el déficit público al 3% del PIB y aumentar el presupuesto militar.
El 'cordón sanitario' aplicado en Austria - mantener a la extrema derecha fuera del poder - ha demostrado efectividad pero requiere de esfuerzo y generosidad de los componentes del gobierno de coalición.
Conclusión: Es crucial que los futuros gobiernos multipartidistas gestionen eficazmente y atiendan las preocupaciones populares para ofrecer una alternativa genuina a la extrema derecha.