En su discurso inaugural, Trump no mencionó Europa e insinuó imponer aranceles a los países que venden productos a EE.UU., muchos de los cuales pertenecen a la Unión Europea.
Trump mostró de nuevo su afán proteccionista, lo que afectaría principalmente a Alemania e Italia - los dos países europeos más exportadores.
El imperialismo de Trump y las injerencias de Elon Musk en Europa han causado confusión, mientras que la UE ha respondido con diplomacia.
Para contrarrestar los posibles aranceles, Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propone más integración europea y la búsqueda de nuevos mercados, incluyendo China.
Los países europeos también deben lidiar con la debilidad industrial, altos costos energéticos, desequilibrios fiscales y crisis políticas internas.
Una posible desvinculación de Estados Unidos de la OTAN obligaría a los estados europeos a aumentar su gasto en defensa y buscar otras formas de financiamiento.
El nuevo enfoque de las relaciones entre EE.UU. y Europa se centrará en tecnología, comercio y defensa.
Europa sigue dependiendo en gran medida de los Estados Unidos, lo que limita su margen de maniobra.
Conclusión: Europa se encuentra ante una serie de retos que requieren de una reevaluación de sus relaciones con EE.UU., y a la vez constituyen una oportunidad para reforzar su autonomía estratégica y seguridad.