Las grandes compañías tecnológicas buscan el apoyo de Donald Trump ante la regulación de la Unión Europea.
La UE ha impuesto sanciones a estas compañías por valor de 30.000 millones de euros para evitar abusos contra la competencia.
La UE mantiene un contencioso con Elon Musk, propietario de la red social X (antes Twitter), que ha sido la primera en ser investigada por sus nuevos reglamentos.
Se acusa a Elon Musk de manipular votos hacia la extrema derecha en Europa.
La Comisión Europea busca garantizar un ambiente digital equitativo y el respeto de los derechos ciudadanos.
Conclusión: La UE enfrenta una dura batalla para regular las grandes redes sociales y contrarrestar su influencia en la política europea.