Nicolás Maduro asume por tercera vez consecutiva la presidencia de Venezuela en medio de acusaciones de fraude.
El opositor Edmundo González Urrutia, quien se considera ganador de las elecciones, se encuentra en exilio.
Maduro fue acusado por la oposición de dar 'un golpe de Estado' y no mostró las actas de su supuesta victoria.
Maduro controla todos los órganos de poder del Estado, en especial el ejército y la policía, que le son leales.
Los venezolanos que denuncian la represión y la dictadura solo tienen dos opciones: rebelarse o exiliarse.
Más de 7,5 millones de venezolanos han optado por exiliarse debido a las duras condiciones de vida.
Ningún líder de la región asistió a la toma de posesión de Maduro, excepto los de Cuba y Nicaragua.
Conclusión: A menos que la crisis en Venezuela se agudice por una mayor represión o por un estallido social, parece improbable un cambio político mientras Maduro cuente con el respaldo cohesionado del ejército.