Se espera que la economía española sea la de mayor crecimiento en la UE en 2025, con una inflación controlada y la creación de 500.000 nuevos empleos.
A pesar del crecimiento económico, España enfrenta una alta desigualdad social y un alto porcentaje de población en el umbral de pobreza.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tiene como objetivo reducir la jornada laboral, pero no hay mayoría parlamentaria para aprobar esta medida.
España necesita mejorar su productividad y adoptar medidas urgentes para expandir la oferta de viviendas asequibles.
El alto endeudamiento de España, derivado de la crisis económica y financiera de 2007-2008, la pandemia y la guerra de Ucrania, supone una gran carga para la economía.
La falta de un presupuesto estatal general para 2025 y las decisiones fiscales han creado incertidumbre legal que afecta la inversión y el ahorro.
Factores externos como la posible guerra comercial entre Donald Trump, China y Europa, la guerra en Ucrania y Oriente Medio y las elecciones en Alemania también representan incertidumbres para 2025.
Conclusión: A pesar del pronóstico positivo para el crecimiento económico de España en 2025, el país enfrenta desafíos significativos, incluyendo altos niveles de desigualdad social y deuda, además de incertidumbre debido a factores internos y externos.