Junts decidió retirar una iniciativa parlamentaria para que el presidente del Gobierno se sometiera a una cuestión de confianza.
El retiro de esta iniciativa reduce la presión sobre Sánchez y el nivel de ruido en la legislatura.
Las exigencias de Junts en esta cuestión eran desproporcionadas y legalmente incorrectas.
Junts y el Gobierno continúan negociando semanalmente sobre diversas cuestiones.
Si Junts busca un cambio en la presidencia, la Constitución permite hacerlo a través de una moción de censura.
Un mediador internacional desempeñó un papel crucial en la solución final, solicitando la retirada de la cuestión de confianza.
Las agendas personales y partidistas no deben jugar con la estabilidad de las instituciones y la tranquilidad de los ciudadanos, especialmente en momentos de fuertes incertidumbres globales.
Conclusión: Las acciones de Junts se perciben desestabilizadoras en un momento que requiere claridad y seriedad. No se debe justificar la manipulación de la estabilidad institucional en base a diferencias partidistas o desafíos globales.