Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Rusia parecen estar dividiendo la coalición de democracias que ha apoyado a Ucrania contra la invasión rusa en los últimos tres años.
La reunión en Riad evidencia el alejamiento de la administración Trump de la política de Biden, que busca aislar a Moscú y brindar un fuerte apoyo a Kiev.
Se sugiere un descuido de los aliados europeos y de Ucrania en las conversaciones y acuerdos entre Estados Unidos y Rusia.
Las actitudes y decisiones de la administración Trump están causando tensiones transatlánticas y una brecha entre Estados Unidos y Europa.
A pesar de las preocupaciones, sigue habiendo espacio para el diálogo constructivo y la mitigación de algunos daños.
Conclusión: Es imperativo que Europa comience a adaptarse a las nuevas realidades diplomáticas, sin confiar ciegamente en Estados Unidos, y busque una mayor integración dentro de la UE para proteger su seguridad y prosperidad.