Donald Trump juró por segunda vez para preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos, a pesar de las violaciones pasadas.
Anunció decisiones drásticas como la declaración de la emergencia nacional en la frontera con México y la recuperación del canal de Panamá.
Trump ha acumulado más poder que cualquier presidente en la historia de Estados Unidos. Controla el Ejecutivo y el Legislativo y elude la acción de la justicia y el escrutinio parlamentario.
Elon Musk, el hombre más rico del mundo, es parte de su gobierno, evidenciando la advertencia de Joe Biden sobre una oligarquía de extrema riqueza, poder e influencia.
Lanzó una criptomoneda con su nombre, confundiendo aún más sus intereses privados y los del país.
No mostró cortesía hacia sus predecesores y la minoría demócrata, a pesar de su comportamiento.
Biden amnistió a varios individuos críticos con Trump, en un intento de amainar posibles represalias.
Se necesitará resistencia ante una agenda exterior hostil a los intereses comerciales, tecnológicos y geopolíticos, así como al sistema basado en el contrapeso de poderes.
Conclusión: Trump juró por segunda vez como presidente de Estados Unidos, pero su acumulación de poder, la fusión de los intereses privados y públicos y su falta de respeto hacia la cortesía política previa parecen indicar un futuro incierto y peligroso para la democracia estadounidense.