Junts y PNV afrontan votación que pondrá a prueba su coherencia.
Ambos tienen serias reservas sobre los decretos de vivienda, pero podrían apoyarlos.
Aprobar estas medidas podría ser contraproducente para sus bases sociales.
El texto en cuestión restringe la actualización de las rentas y prohíbe el desahucio de personas vulnerables.
El segundo texto, aún no publicado, podría obligar a los propietarios a pagar hasta 12 meses a los inquilinos si no renuevan el contrato.
Estas medidas podrían reducir la oferta de alquiler, afectando a los jóvenes y la clase media.
Conclusión: Junts y PNV enfrentan un dilema de coherencia entre sus discursos y acciones potenciales, lo cual podría tener consecuencias en sus bases electorales.