La investigación judicial sobre el supuesto trama del PSOE ha avanzado significativamente.
Se sugiere que el Ministerio del Interior estuvo vinculado directamente en los planes de la presunta organización criminal establecida por el PSOE.
La cúpula de la Guardia Civil, todos nombrados por Fernando Grande-Marlaska, intentaron intimidar a los agentes de la UCO que investigaban al presidente y su entorno.
Hay indicios de presiones por parte de la Guardia Civil contra la UCO para desacreditar sus investigaciones respecto al hermano del presidente y otras investigaciones políticamente sensibles.
Sánchez y sus allegados están acusados de llevar a cabo una guerra sucia contra los funcionarios que investigan a Sánchez y su círculo más cercano.
Conclusión: La responsabilidad política del presidente excede lo tolerable en una democracia europea, dada su implicación en prácticas corruptas y su intento de intimidar a aquellos que investigan su conducta.