Donald Trump ha prorrogado de nuevo una tregua con Irán que él mismo había convertido en ultimátum.
La tregua indefinida es considerada como una buena noticia a pesar de la improvisación que rodea a la ofensiva.
Trump justifica la extensión de la tregua en que el Gobierno iraní se encuentra ‘fracturado’.
El Estrecho de Ormuz, bloqueado por Estados Unidos, es un gran problema estratégico y económico.
La ausencia de una estrategia de salida en este conflicto es preocupante.
Comisión Europea evalúa coordinar reservas, compartir queroseno entre Estados miembros para enfrentar posibles escaseces.
La Casa Blanca espera que la presión militar y económica quebrante al régimen de los ayatolás, aunque la historia indica lo contrario.
Conclusión: La tregua evita una escalada inmediata, pero sin un enfoque político claro, solo se pospone temporalmente la factura cada vez más costosa de esta crisis.