- La crisis de gobernanza en Indra es un ejemplo de cómo la intervención política puede afectar gravemente a una empresa estratégica.
- El intento de crear un gigante de la defensa ha llevado a un conflicto interno que perjudica a los accionistas minoritarios y quita credibilidad a la industria española.
- El papel del Gobierno es claro, impulsó el nombramiento de Ángel Escribano al frente de Indra, movimiento que quebró la gobernanza corporativa.
- El Gobierno no se opuso inicialmente a la fusión con EM&E, pero ignoró el evidente conflicto de interés.
- Ahora que presiona para la dimisión de Escribano, este se niega.
Conclusión: Es crucial reforzar la gobernanza, proteger la independencia de los directivos y establecer criterios transparentes en los nombramientos. La crisis de Indra no debió suceder y no se puede repetir.