Las caceroladas nocturnas en Cuba reflejan una economía y dictadura en colapso.
La falta de combustible, electricidad, transporte y desabastecimiento de alimentos y medicinas evidencian la crisis.
Los problemas que sufre Cuba no son responsabilidad de las presiones desplegadas por EEUU, sino de la cúpula castrista.
La dictadura está cada vez más aislada. Con la guerra de Ucrania, Rusia y China están menos involucrados, además de los cambios políticos en América Latina.
Las negociaciones entre Washington y La Habana podrían apuntar a un modelo similar al aplicado en Caracas, un cambio no democrático.
Conclusión: Cuba está enfrentando una crisis profunda debido a la tiranía y las malas decisiones de su cúpula de dirección, y aunque las negociaciones pueden indicar cambios, es probable que no sean democráticos.