La intervención de Trump en la Reserva Federal representa un grave episodio en su mandato.
El control de la estabilidad de precios no puede depender de las necesidades políticas o personales del gobernante de turno.
Trump busca reducir los tipos de interés para estimular la economía durante el año electoral.
Un efecto negativo puede ser una inflación descontrolada y la pérdida de credibilidad en el dólar como moneda de reserva.
El ataque de Trump a la Reserva Federal no es independiente; ya intentó apartar a la consejera Lisa D. Cook.
El sistema de contrapesos de la democracia estadounidense muestra resistencia a Trump.
El Banco Central Europeo apoya a la Reserva Federal, subrayando la importancia global de su independencia.
El BCE debería considerar la contraproductividad de tener más cargos políticos en su consejo.
Conclusión: La interferencia de Trump en la Reserva Federal amenaza la estabilidad financiera mundial y desafía los principios de independencia de los bancos centrales.