El Presidente Trump, junto a sus aliados, ha iniciado una campaña de intimidación contra el sistema legal, destinada a generar miedo y ansiedad entre los jueces.
La campaña también se extiende a los abogados del sector privado, con Trump intentando perjudicar a las empresas que no le gustan.
Trump está esforzándose en aislar a aquellos que defienden la ley, poniendo a prueba el sistema americano de controles y equilibrios.
También han surgido intimidaciones dirigidas a firmas de abogados, con Trump revocando las autorizaciones de seguridad a abogados de firmas que emplearon a abogados que representaron a los Demócratas, investigaron a Trump y demandaron a los alborotadores del 6 de enero.
Las órdenes no son sólo de venganza, sino también intentos de socavar el sistema legal y la libertad de expresión.
Los jueces, a pesar de las amenazas que enfrentan, han brindado una respuesta fuerte, tratando de determinar los hechos de los casos y confrontando a los abogados de Trump.
Conclusión: El desafío de Trump al sistema legal americano probablemente sólo ha comenzado, y requerirá una respuesta más vigilante en los próximos meses. Cuantas más personas se presenten para defender la Constitución, mayores serán las posibilidades de éxito.