Los líderes políticos que quieren una forma de gobierno más autoritaria a menudo buscan socavar las fuentes independientes de información y rendición de cuentas, tal como lo han hecho Vladimir Putin, Viktor Orban, Narendra Modi y Recep Tayyip Erdogan.
El debilitamiento de la educación superior suele ser una parte importante de esta estrategia, ya que los regímenes autoritarios reconocen que la verdad empírica puede amenazar su autoridad.
El presidente Trump ha imitado este enfoque, despidiendo observadores gubernamentales, líderes militares, fiscales y expertos en seguridad nacional.
Trump también ha realizado una campaña multifacética contra la educación superior, lo que incluye recortes significativos a los recursos universitarios.
La administración Trump ha hecho más difícil obtener ayuda financiera para los estudiantes y ha decidido cancelar las subvenciones de la USAID.
Aunque muchas de las soluciones propuestas por Trump y sus asesores no resolverán los problemas subyacentes, es vital destacar la importancia de las universidades y su contribución a la salud pública, el crecimiento económico y la seguridad nacional.
Conclusión: Las universidades deberían reafirmar su compromiso con el debate abierto, al mismo tiempo que la sociedad debe hablar públicamente acerca de la importancia de estas instituciones. Sin embargo, también necesitan reconocer y abordar sus propias debilidades.