El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca hace menos de un año ha marcado el revivir del imperialismo estadounidense.
La captura de Nicolas Maduro tras la intervención militar de Estados Unidos en Caracas representa la afirmación de los derechos de EE. UU. en su 'patio trasero'.
Maduro, quien se mantuvo en el poder por todos los medios necesarios, había perdido gran parte de su legitimidad popular.
Esta transición a la fuerza traerá consecuencias graves para los venezolanos que ven a Washington como una entidad dictatorial.
Trump pone los intereses de las compañías petroleras americanas por encima de las preocupaciones del pueblo venezolano, la soberanía del país, y la democracia.
El derecho internacional y la Constitución misma de los Estados Unidos están siendo violados por esta acción.
La agresividad de esta intervención, sin legitimidad internacional, puede causar consecuencias destructivas similares a la invasión de Irak.
Conclusión: Esta acción de Trump resucita una forma agresiva de imperialismo que pone en riesgo la estabilidad regional, la democracia en Venezuela, y quebranta los principios básicos del derecho internacional.