Las protestas a nivel nacional en Irán fueron provocadas por la alta inflación, la depreciación del rial y el aumento de las sanciones económicas de Estados Unidos.
El régimen teocrático ha respondido con represión, resultando en más de 500 muertos y 10,000 detenidos, según grupos de derechos humanos.
Este es el desafío más grande para el régimen desde septiembre de 2022.
La joven población iraní, que son casi la mitad de la población total, son los principales actores de las protestas.
Irán tiene una inflación anual del 42% y una inflación interanual de más del 52% entre noviembre y diciembre.
La brutal crisis económica ha dejado a las autoridades en una posición más vulnerable.
El Presidente Trump ha amenazado una posible intervención militar en Irán.
Irán advierte que un ataque estadounidense permitiría a las bases militares de EE.UU. en la región ser objetivos legítimos.
Las protestas reflejan la frustración popular por el respaldo de Irán a grupos islamistas en la región.
Irán está aislado mientras Israel y las fuerzas de seguridad represivas siguen apoyando al régimen.
Conclusión: A pesar de la creciente presión nacional e internacional, un cambio en el sistema político iraní se ve difícil a corto plazo. Sin embargo, una intervención militar de EE. UU. podría alterar la situación actual.