logo
ES EN

Editorial: La Vanguardia

  • El Acuerdo de Schengen, aunque fue un importante logro para la libre circulación, no ha resuelto todos los problemas migratorios.
  • La presión migratoria se centra en países y regiones con fronteras exteriores, como es el caso de Canarias en España.
  • En lugar de solidaridad, la respuesta europea ha sido el endurecimiento de las fronteras.
  • El flujo migratorio, que puede ser beneficioso para los países de recepción, necesita ser regulado adecuadamente.
  • El miedo a perder votantes está llevando a los partidos políticos a adoptar posturas más restrictivas sobre la inmigración.
  • El Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea no ha logrado una gestión más homogénea de la inmigración.
  • Es preocupante la descoordinación que se percibe entre los estados miembros de la UE, así como la contradicción entre los principios fundamentales de la UE y algunas acciones recientes.

Conclusión: Es necesaria una mayor coordinación entre los países de la UE, con protocolos acordados y respuestas que tengan en cuenta los derechos humanos y los intereses colectivos, frente a las amenazas de la ultraderecha.