El uso habitual del catalán ha descendido al 32,6% en 2023, comparado con el 36,1% en 2018, sin embargo, la capacidad de entender, hablar y escribir en catalán sigue siendo estable.
Aunque el 93,4% de la población entiende el catalán y el 80,4% puede hablarlo, es necesario hacer mayores esfuerzos para incrementar estos porcentajes.
El plurilingüismo ha ganado terreno debido a la inmigración, y tanto el catalán como el castellano han perdido posiciones con respecto a otros idiomas.
El Gobierno actual se propone activar el uso social del catalán, pero para ello necesita el compromiso de toda la población y de las empresas.
La nueva Conselleria de Política Lingüística de la Generalitat se centra en cuatro ejes para generalizar el catalán: incrementar su conocimiento, facilitar su uso, garantizarlo como la lengua de uso habitual de las instituciones y fomentar el compromiso social, empresarial y educativo.
Conclusión: El dominio del catalán en Cataluña requiere tiempo, recursos y persistencia, y se necesita el compromiso activo de toda la sociedad. Sin embargo, debe ser compatible con el dominio del inglés, que es crucial para el desarrollo económico y tecnológico del país.