Carles Puigdemont ha mantenido un perfil relativamente discreto desde su fugaz regreso a Barcelona en agosto.
Ha llegado a acuerdos con el Gobierno central, pero ha criticado los incumplimientos de Pedro Sánchez.
Ha suspendido las negociaciones 'sectoriales' con el PSOE y demanda una reunión en Suiza.
Las relaciones entre Junts y ERC son tensas; un cambio es posible pero prematuro.
Tanto PSOE como Junts tienen un mes para normalizar la situación.
Se está contemplando una amnistía para Puigdemont y se tienen en cuenta sus peticiones sobre inversiones estatales, infraestructuras y competencias de inmigración.
PSOE necesita el apoyo de Junts para la aprobación de los presupuestos generales y Junts puede no encontrar un aliado mejor en el PP.
Junts debe enfocarse en un trabajo político beneficioso para la ciudadanía y PSOE debe cumplir sus compromisos.
Conclusión: Ambas partes tienen mucho en juego y se beneficiarían de mantener la colaboración. Es importante que Junts se enfoque en políticas pragmáticas y que el PSOE cumpla sus compromisos con ellos.