La tregua en tres fases entre Israel y Hamás no ha logrado avanzar en la segunda etapa, que implicaba la devolución de los rehenes secuestrados por Hamás y la retirada completa de las tropas israelíes.
Netanyahu aceptó el alto el fuego bajo la presión de la adminstración de Trump, que buscaba una victoria de paz antes de tomar la Casa Blanca.
Netanyahu ha desviado el pacto de la segunda fase del acuerdo en respuesta a las acciones de Hamás, conduciendo a un regreso de las armas.
Netanyahu depende de la guerra para mantener su posición política, anexión territorial y para bloquear la formación de un Estado palestino.
La guerra también ha permitido a Netanyahu escaparse de la responsabilidad de sus acciones, incluyendo investigaciones de corrupción y responsabilidades asociadas con prevención de ataques.
Conclusión: Netanyahu utiliza la guerra como medio para mantener el poder político, evadir la responsabilidad y seguir adelante con sus objetivos extremistas, colocando a Israel en una peligrosa deriva iliberal y autoritaria.