La presidencia de Donald Trump se presenta como un proyecto con un claro asalto a la democracia, a través de decisiones diarias radicales que desafían las normas democráticas.
Esenciales del sistema democrático como la división de poder y el control parlamentario son bloqueados.
Las decisiones estratégicas de Trump en las relaciones internacionales se basan en la fuerza bruta, lo que desestabiliza el principio de respeto y equidad.
El Departamento de Eficiencia Gubernamental, dirigido por Elon Musk, funciona sin supervisión parlamentaria y lleva a cabo acciones a favor del poder ejecutivo.
Ha habido un despidoh masivo de empleados federales con el fin de poner en marcha la Agenda Trump.
Conclusión: El texto propone que estamos presenciando un asalto a la democracia y urge a las democracias liberales y a la Unión Europea en particular a actuar como defensoras de la democracia y resistir a este movimiento.