Es innegable que los jóvenes deben adquirir competencias en el manejo de herramientas digitales.
El Departamento de Educación de Cataluña está analizando el uso de pantallas y dispositivos y su impacto en la salud mental y el aprendizaje de los estudiantes.
Hay un debate sobre la limitación del uso de todo tipo de pantallas y ordenadores en el aula y la posible expansión de la prohibición del uso del móvil.
Existen numerosos estudios que alertan sobre las posibles consecuencias del abuso de las pantallas, como ansiedad, dependencia y daño en las estructuras neuronales.
Es imprescindible abordar estas cuestiones para garantizar un uso responsable de las tecnologías digitales en el ámbito educativo.
El exceso de pantallas está claramente correlacionado con el deterioro de la salud mental de los estudiantes.
Conclusión: Es urgente entender mejor el impacto de las tecnologías para aprovechar sus ventajas y minimizar sus efectos indeseables.