La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha creado una crisis dentro del Ejecutivo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se opone a la decisión de Hacienda de hacer tributar a los perceptores del SMI.
El Gobierno no ha adaptado el IRPF pese a la subida del SMI, evidenciando una división interna.
El Ministerio de Hacienda defiende la medida argumentando que el aumento del SMI ha llevado a más ciudadanos a percibirlo.
A pesar de las críticas, las retenciones solo se aplicarán al 20% de los trabajadores que perciben el SMI.
El sistema tributario español es uno de los menos redistributivos de la UE y la presión fiscal en España sigue siendo baja comparativamente.
El Gobierno no ha aprovechado la oportunidad para debatir una reforma fiscal integral y el sistema tributario sigue siendo injusto para las rentas medias-bajas.
Conclusión: La crisis interna en el Gobierno sobre la subida del SMI y su tributación resalta la necesidad de hacer reformas fiscales integrales para lograr un sistema tributario más justo.