Giorgia Meloni, líder de una formación de derecha radical, se ha convertido en una política europeísta y pragmática, brindando estabilidad sin precedentes a Italia.
A pesar de proceder de movimientos iliberales y mantener una agenda conservadora, Meloni ha transformado a Italia en un socio leal y previsible para la Unión Europea.
Meloni ha sido capaz de enfrentarse a Donald Trump cuando ha sido necesario, reforzando su imagen exterior y convirtiendo a Italia en un actor geopolítico importante.
Giorgia Meloni ha demostrado flexibilidad, manteniendo unido a un Gobierno de coalición con tres formaciones de diferentes sensibilidades.
Italia bajo el liderazgo de Meloni se ha convertido en un país influyente en la UE y lidera el debate crucial sobre la inmigración.
Pendiente todavía está el crecimiento económico y la elevada inflación, con sueldos estancados, que son parte de los retos que Meloni necesita afrontar.
Conclusión: Meloni ha logrado cambiar la imagen de Italia en la UE y en el escenario geopolítico global, pese a los retos económicos pendientes.