El Gobierno ha respondido con una campaña de desinformación al informe policial que desmonta su narrativa sobre el asalto a Ceuta.
El informe evidencia indicios de que la seguridad marroquí estuvo detrás del asalto y que el Gobierno fue alertado previamente.
El informe concluye que la entrada masiva de inmigrantes fue una operación planificada con objetivos políticos, no una crisis migratoria.
Las respuestas del Gobierno, culpando a las 'mafias', 'Rusia' e 'Israel', han sido desmentidas.
Tras el informe, el Gobierno mostró indignación hacia la Policía, no hacia Marruecos, implementando una operación de desinformación.
El Gobierno fue alertado sobre la severidad de la situación pero solo actuó horas después del asalto.
Conclusión: Las acciones del Gobierno han sido altamente cuestionables, mostrando una gestión desastrosa y falta de transparencia. Su capacidad para manejar situaciones de esta envergadura está seriamente en duda.