La detención de Ali Lmrabet es un ejemplo de la creciente represión a la libertad de expresión en Marruecos.
La persecución de periodistas y defensores de los derechos humanos se ha intensificado en Marruecos en los últimos años.
Marruecos se presenta como un aliado estratégico de España y la UE, a pesar de los riesgos para la libertad de expresión y los derechos humanos.
La gestión de la relación con Marruecos por parte del Gobierno español ha sido cuestionable, erosionando la credibilidad de su política exterior.
Conclusión: España debe exigir garantías para Ali Lmrabet y recordarle a Marruecos que ninguna asociación estratégica puede construirse sobre la persecución de periodistas y el deterioro de las libertades fundamentales.