El Gobierno ha impulsado un proceso de regularización que casi ha alcanzado 1,2 millones de solicitudes.
Este proceso está teniendo efectos en el mercado laboral.
El Gobierno ofrece cifras de forma interesada, ocultando su impacto en el paro.
160.000 inmigrantes han comenzado a cotizar tras regularizar su situación.
El Ministerio de Trabajo no aclaró cuántas personas se inscribieron en el SEPE tras regularizar su situación.
Unos 20.000 nuevos inmigrantes podrían haberse inscrito en el SEPE en mayo y junio.
El paro entre personas extranjeras ha aumentado notablemente.
El Gobierno tomó una decisión drástica sobre la regularización sin consenso ni examinar el impacto.
Conclusión: El proceso de regularización impulsado por el gobierno ha generado un impacto significativo en el mercado laboral, pero la falta de transparencia y previsión es evidente y ya está teniendo repercusiones.