La intervención en Irán promovida por la Casa Blanca se ha extendido por más de 100 días sin lograr sus objetivos.
EEUU e Israel iniciaron bombardeos sin previo aviso con el objetivo de detener el programa nuclear de Irán.
Irán ha logrado inestabilizar a la región con ataques a varios países árabes y ha demostrado su capacidad para afectar el comercio mundial de hidrocarburos.
El conflicto bélico amenaza a los ciudadanos tanto por la guerra como por sus élites, que podrían prolongar el conflicto para afianzarse en el poder.
Israel muestra preocupación de que EEUU e Irán no lleguen a un acuerdo de renuncia al programa nuclear.
Después de más de tres meses de guerra, el Congreso ha limitado los poderes de Trump para continuar el conflicto.
Conclusión: El conflicto en Irán no solo ha fallado en cumplir sus propósitos iniciales, sino que ha desestabilizado la región, poniendo en riesgo a los ciudadanos y el comercio global de hidrocarburos mientras incrementa la incertidumbre geopolítica.