La guerra en Ucrania, iniciada por Putin, entra en su quinto año con pocos avances para Rusia y grandes pérdidas.
El coraje y la resistencia de los ucranianos ha sorprendido al mundo.
Rusia ha fracasado en alcanzar sus objetivos, con un millón de bajas y su economía exhausta.
Putin ve a Trump como un aliado, creyendo que puede lograr más en la guerra que en las negociaciones de paz.
Europa no puede mantenerse al margen y debe aumentar su apoyo a Kiev.
La supervivencia de la UE está en juego en el final justa de esta guerra para Ucrania.
La guerra ha sido un desastre militar para Rusia, con grandes pérdidas y avances mínimos.
La economía rusa muestra signos de agotamiento, con un aumento de la inflación y dificultades para adquirir alimentos básicos.
Ucrania se mantiene a la espera de que su presidente, Volodomir Zelenski, pueda convocar elecciones.
Putin se ha convertido en una amenaza aún mayor para Europa, mostrando un imperialismo sin límites.
Conclusión: Europa necesita rearmarse y confiar en sus fortalezas para convertirse en un actor geopolítico capaz de influir en un mundo dominado por potencias hegemónicas. Ucrania es un ejemplo devastador del papel que la UE debe tomar en los conflictos globales.