En España ya viven 49,5 millones de personas y, por primera vez, hasta 10 millones de ellas han nacido en otros países.
La inmigración ha servido para mejorar la economía y compensar el envejecimiento de la población.
Desde 2020, los inmigrantes contribuyen decisivamente al mercado laboral, generando un saldo positivo en la tasa de empleo.
El alivio que brinda la inmigración es temporal y no debe evadir la necesidad de reformas estructurales.
La gestión de grandes flujos migratorios presenta desafíos que el gobierno actual no ha asumido.
Conclusión: Es necesario abordar de frente estos desafíos migratorios para prevenir problemas sociales y el proliferamiento de discursos populistas o antipolíticos.