Las principales organizaciones médicas de España convocan un paro indefinido sin precedentes resaltando demandas desatendidas.
Si se lleva a cabo la huelga, los médicos dejarían de trabajar una semana al mes desde febrero hasta junio, lo que impactaría en la salud de la población.
La ministra de Sanidad, Mónica García, del colectivo médico está en confrontación con sus colegas por no haber tenido interlocución directa con sus colegas.
Son reivindicaciones similares a las del último gobierno de Felipe González en 1995.
Los médicos solicitan la regulación y mejor remuneración de las guardias, la jubilación anticipada o un estatuto propio para la profesión médica.
Conclusión: Los médicos españoles enfrentan la falta de representación, condiciones laborales insatisfactorias y problemas en el sistema de salud, lo que lleva a una huelga sin precedentes que podría derivar en consecuencias para la población