Donald Trump planea iniciar una guerra comercial que podría detener o incluso reducir drásticamente el crecimiento económico global.
Esta medida podría destruir el orden comercial establecido por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.
Se espera que la Casa Blanca establezca una serie de aranceles entre el 10% y el 25% a cualquier cosa que se considere un impuesto injusto o una barrera comercial para EEUU.
La incertidumbre sobre los nuevos impuestos ha contribuido a la caída de los mercados en las últimas semanas.
Trump pretende reequilibrar el déficit comercial de Estados Unidos, reindustrializar el país y compensar los masivos recortes fiscales prometidos a los ciudadanos y empresas.
Las medidas proteccionistas pueden ser perjudiciales para los estadounidenses al provocar inflación, disminuir el PIB y disparar una incertidumbre que podría impedir la inversión.
La UE ha identificado cinco grandes sectores contra los que se dirigen los aranceles: automóviles, productos farmacéuticos, metales, madera y semiconductores.
Conclusión: Las medidas proteccionistas de Trump podrían tener un impacto negativo en el crecimiento económico global y en el orden comercial existente. La UE deberá buscar estrategias para mitigar los posibles daños.