El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha absuelto al ex futbolista Dani Alves de un delito de agresión sexual.
La decisión desmiente la ley del 'sí es sí' del Gobierno, que se basa en el testimonio de la mujer.
Las contradicciones en el relato de la joven junto con las pruebas objetivas, resultaron en su falta de credibilidad.
La sentencia no impide que una mujer revoque su consentimiento durante cualquier acto, sino que no hay prueba de que esto ocurrió.
El fallo unánime fue dictado por un tribunal mixto.
La demanda para formación de género para los jueces fue hechada por el ministro Bolaños.
La reacción del público a la frialdad y desprecio de Alves es lógicamente indigna.
Conclusión: Este caso pone de manifiesto la necesidad de pruebas concretas para dictar una sentencia en un sistema de justicia que protege a los inocentes, incluso a costa de absolver a algunos culpables.