La detención del líder de la oposición, Ekrem Imamoglu, intensifica el régimen autoritario de Recep Tayyip Erdogan.
La separación de poderes en Turquía se ha debilitado al punto donde dicho arresto se interpreta como un golpe político.
Erdogan, cuyo partido sufrió una derrota electoral reciente, contempla alterar la constitución para mantenerse en el poder.
El arresto de Imamoglu amenaza la estabilidad política y económica de Turquía en un momento en que las relaciones con la UE y la OTAN son prioritarias.
Conclusión: El encarcelamiento del alcalde de Estambul, posible contrincante de Erdogan, puede tener repercusiones políticas, económicas y internacionales significativas para Turquía.