La Comunidad de Madrid planea prohibir el uso individual de dispositivos móviles en colegios públicos y concertados.
Esta medida responde al riesgo que supone un uso incontrolado de pantallas para menores, incluyendo la falta de atención, adicciones y problemas de socialización.
El decreto tiene en cuenta la necesidad de adaptar formatos analógicos al entorno actual, marcado por una revolución tecnológica.
Se busca garantizar la adquisición de competencias digitales imprescindibles para integrarse en la sociedad actual.
Se propone un uso supervisado de dispositivos en el aula de un máximo de dos horas al día para trabajos en grupo.
La medida afectará especialmente a colegios religiosos concertados, donde el uso de dispositivos es más común y ya anuncian su oposición.
Conclusión: El Gobierno de Madrid se propone mejorar la calidad educativa protegiendo la salud de los estudiantes con el control de la tecnología, buscando un equilibrio que fomente el desarrollo personal y la integración en sociedad.