Donald Trump ha declarado una guerra comercial que podría tener efectos devastadores para la economía global y contraproducente para la economía de EE.UU.
Está utilizando las tasas como herramienta de política exterior para intimidar a países que considera rivales y para imponer su agenda a sus aliados.
Esto podría resultar en una presión alcista de los precios domésticos y un potencial aumento en las tasas de interés para contrarrestar la inflación.
Trump ha apuntado a tres de sus mayores socios comerciales con aranceles: Canadá, México y China, yendo en contra del TMEC, el acuerdo de libre comercio que él mismo firmó en 2020.
La justificación de Trump es invocar una ley de emergencia por razones de seguridad fronteriza y protección de la invasión migratoria y la entrada de fentanilo.
Los aranceles también impactarán a los ciudadanos estadounidenses, aumentando el costo de los bienes y posiblemente afectando el empleo en industrias conectadas con los países vecinos.
Conclusión: La guerra comercial de Trump tiene potencial para crear distorsiones en la economía global, afectar a la economía nacional y posiblemente reducir la influencia de los EE.UU. a largo plazo.