España enfrenta un momento crucial en Europa con falta de voluntad política para fortalecer su defensa ante las nuevas amenazas y la retirada del apoyo militar de los Estados Unidos.
El compromiso del presidente Sánchez con la soberanía de Ucrania es un paso importante y necesario.
Debilidades en el gobierno español dificulta el avance hacia una autonomía estratégica.
Existe una amenaza para la UE que se hizo evidente cuando fue ignorada en las negociaciones sobre Ucrania.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, exige que Europa tome la iniciativa de su propia seguridad.
La OTAN presiona para que se incremente el gasto en defensa hasta un 2% del PIB antes del verano.
España, que gasta solo el 1,3% de su PIB en defensa, necesitaría una inversión inmediata de 10.000 millones de euros.
Conclusión: La seguridad de Europa ya no está garantizada y hay una necesidad apremiante de aumentar la inversión en defensa, especialmente por parte de España.