Trump, en su discurso como 47º presidente de EEUU, promete un cambio radical del sistema democrático liberal.
Trump se presenta como un salvador para detener el 'declive' económico e internacional de EEUU.
Su discurso emana un tono mesiánico, autoritario y nacionalista.
Busca cuestionar las reglas tradicionales de la política con el inicio de lo que llama un 'nuevo régimen'.
La política de inmigración se endurece, declarando 'la emergencia nacional en la frontera sur' con México.
Pretende revertir el Pacto Verde y las políticas de descarbonización, y planea devolver la riqueza a la clase trabajadora.
Se compromete a acabar con las políticas 'woke', limitando la identidad de género a masculino y femenino.
Trump supone un desafío para la Unión Europea que necesita fortalecer su liderazgo e integración.
Trump no es un accidente sino el resultado del descontento generalizado, que alimenta a partidos radicales.
Conclusión: Europa tiene una responsabilidad titánica en ofrecer una alternativa frente a estilos de liderazgo autoritarios como el de Trump, sin caer en excesos políticos identitarios.